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DESCRIPCIÓN DEL PROYECTO

El proyecto “Mujeres y hombres jóvenes rompiendo moldes para erradicar la violencia machista contra las mujeres y las niñas en Colombia”, fue ejecutado entre 01/10/2019 a 30/09/2022 con única adenda de extensión en tiempo a 28/02/2023. El área de resultados estratégicos del Fondo Fiduciario de la ONU para la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres a la que corresponden los resultados clave trazados por el proyecto es mejorar la prevención de las VCMN mediante cambios en el comportamiento, las prácticas y las actitudes. 


Las formas específicas de violencia sobre las que decidió intervenir el proyecto según el documento de aplicación al Fondo Fiduciario de las ONU para la eliminación de la Violencia Contra las Mujeres, fueron:

Sobre la violencia en la familia:

  >   Violencia de pareja

  >   Violencia física

  >   Violencia sexual

  >   Violencia psicológica y emocional

Sobre la violencia en la comunidad:

  >   Acoso sexual en espacios públicos/instituciones

  >   Violencia en las escuelas

  >   Violencia en el lugar de trabajo

  >   Violencia en espacios públicos

 

Ante la grave impunidad, las persistentes desigualdades entre mujeres y hombres y la inmutable reproducción del sistema patriarcal en Colombia, la implementación del proyecto buscó intervenir sobre tres desafíos que el contexto territorial específico supone al respecto a la prevención de VCMN. En primer lugar, transformar imaginarios y normas sociales machistas arraigadas en prácticas culturales y cotidianas reforzadas en la escuela, familia, relaciones afectivas, de amistad y por los medios de comunicación, que las justifican y reproducen. Segundo, posicionar la eliminación de las VCMN como un compromiso de la sociedad y sobre el cual todas/os y deben actuar. Tercero, desarrollar alianzas y procesos de incidencia con generadores de contenidos y medios de comunicación para contribuir a la desnaturalización de las VCMN. Y cuarto, vincular a niñas, niños, adolescentes y jóvenes a procesos de transformación para que reconozcan sus realidades y promuevan otras formas de relacionarse.

 

Para ello, el proyecto se propuso visibilizar con estudios, encuestas y encuentros en espacios públicos y educativos, los imaginarios y normas sociales que naturalizan las VCM; fortalecer el rol de las/os  jóvenes como agentes de cambio, brindándoles herramientas para que su activismo e iniciativas de transformación innovadoras como aporte para deconstruir la normalización implícita socialmente en las violencias contra las mujeres; y, fortalecer redes entre organizaciones de la sociedad civil, medios de comunicación, influenciadoras/es y colectivos de jóvenes para desarrollar narrativas de comunicación que promuevan una ciudadanía que actúe frente a las prácticas de control sobre el cuerpo y la vida de las mujeres y niñas.

 

A continuación se recoge la cadena de resultados planteada por el proyecto, incluyendo las hipótesis sobre las cuales se basó, los resultados definidos, las estrategias establecidas, los objetivos y las actividades clave correspondientes: 

 

  1   No se reconoce la VCM como una de las mayores violaciones de DDHH; ya que se naturaliza, legitima y justifica mediante la reproducción de estereotipos, imaginarios y normas sociales machistas. El R1, focaliza la visibilización de las VCM que se abordan bajo la estrategia de producción de información para desarrollar acciones de sensibilización e incidencia con actores clave del entorno comunitario y autoridades locales. El objetivo es contribuir a la comprensión de las violencias contra las mujeres jóvenes y niñas; a partir de la identificación de normas sociales e imaginarios machistas que se reproducen en sus contextos, y de escenarios y tipos de violencias prevalentes para ellas. Para lograrlo, se establecerán alianzas con comunidades educativas, como uno de los escenarios centrales de la reproducción de estos imaginarios, pero también como espacio central para su transformación.

  2   No se reconoce la agencia, las voces, propuestas y potencialidades de la juventud como actores políticos de cambio frente a las VCM. El R2, se planteó el fortalecimiento de su rol como agentes de cambio a partir de la puesta en marcha de una estrategia de formación con jóvenes, NNA de los diferentes territorios, que permita el reconocimiento de las mujeres como sujetas de derechos, la desnaturalización de las violencias y de las relaciones de control y el reconocimiento de masculinidades no hegemónicas; aportando al fortalecimiento de la autonomía y el empoderamiento de las mujeres.

 

  3   Generadoras/es de contenidos y opinión, medios de comunicación, periodistas e influenciadoras/es son actores clave en procesos de naturalización y justificación de las VCM. El R3 aborda esta problemática bajo la estrategia de generación de redes y espacios estratégicos entre organizaciones sociales, juveniles y comunitarias y medios de comunicación, periodistas e influenciadores/as para producir y difundir contenidos y narrativas que desnaturalicen las relaciones y expresiones de control sobre el cuerpo y la vida de las mujere sy niñas y que potencien su ejercicio de derechos y su autonomía.     1  

 

En términos generales, se plantearon estrategias encaminadas al empoderamiento individual y colectivo de mujeres y hombres jóvenes, niñas y niños, para que generen propuestas frente a la discriminación y las violencias. También se concibió como estratégico para los procesos orientados a la transformación de imaginarios sexistas, discriminatorios y causantes de las VCMN, el involucramiento de hombres jóvenes de identidades étnicas, de género y sexuales diversas.  A propósito, la población fue identificada a partir de los siguientes criterios:

 

 

  >   Geográficos: focalización en los territorios donde las organizaciones del consorcio tienen un trabajo histórico.

 

  >   Socioeconómicos: población en mayor situación de exclusión y vulnerabilidad, con especial atención, en mujeres jóvenes en situación de desplazamiento, defensoras de DDHH, indígenas y afrocolombianas.

 

  >   Comunitarios: de acuerdo a la participación activa de la población sujeto fueron seleccionados los grupos de interés que garantizan impacto en la transformación de los imaginarios y normas sociales machistas.

 

  >   Criterios de prevalencia de VCM: se ha concentrado la intervención en territorios con altos índices de VCM.

 

  >   Factores de discriminación: en aplicación del enfoque de interseccionalidad, identificando mujeres receptoras de múltiples discriminaciones.

 

La población beneficiaria del proyecto se clasifica entre principal y secundaria. La población beneficiaria principal ha sido identificada a partir de los criterios descritos antes, reconociendo que las mujeres víctimas del conflicto armado, las que tienen una orientación sexual o identidad de género diversas, las que pertenecen a sectores populares, las defensoras de DDHH y pertenecientes a comunidades étnicas viven en situación de mayor vulnerabilidad y sufren mayores niveles de violencias. En este contexto, se han priorizado:

 

  >   Activistas políticas/defensoras de derechos humanos.

  >   Mujeres indígenas/pertenecientes a grupos étnicos.

  >   Lesbianas, bisexuales, transgénero.

  >   Mujeres y niñas en general.

 

La población beneficiaria secundaria, pertenece a sectores estratégicos determinantes en la perpetuación de imaginarios y normas machistas que derivan en VCM; su función dentro del proyecto, estuvo definida a partir de su participación como receptores de la información, constructores de alianzas y difusores de nuevas narrativas que desde el discurso aporten a la transformación de estas dinámicas. Dentro de este grupo encontramos:

 

  >   Grupos comunitarios.

  >   Sector educativo.

  >   Periodistas.

  >   Hombres/niños.

 

La población beneficiaria en general, son niñas y niños desde los 10 años aproximadamente y adolescentes mujeres y adolescentes hombres, en general vinculadas a Instituciones Educativas y a organizaciones sociales y comunitarias; mujeres y hombres jóvenes; funcionarias y funcionarios de entes gubernamentales y de otras organizaciones de la sociedad civil. Pertenecientes a sectores rurales y urbanos de los territorios de implementación del proyecto.

 

Si bien, el proyecto está dirigido principalmente a población juvenil rural y urbana, no hay un límite de edad para el caso de lesbianas, bisexuales, transgénero, periodistas, grupos comunitarios, activistas y defensoras de DDHH.

 

Respecto a las mujeres indígenas y pertenecientes a grupos étnicos, la población indígena del proyecto se ubicó en los municipios de Páez, Silvia y Timbío en el departamento del Cauca principalmente; la población afrocolombiana, por su parte, está ubicada en Buenaventura departamento del Valle del Cauca, Guachené en el departamento del Cauca y Cartagena, Bolívar.

   1     Corporación Con-Vivamos (2019). Documento de aplicación al Fondo Fiduciario de las ONU para la eliminación de la Violencia Contra las Mujeres,  ID 20652. Medellín, Colombia.

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